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25 de agosto de 2026 · Barista Magazine

Científicos ugandeses desarrollan fertilizante inteligente a partir de residuos de curtiduría para fincas de café

Científicos en Uganda están desarrollando un fertilizante «inteligente» a base de colágeno a partir de desechos de curtiduría para combatir el agotamiento del suelo. La innovación busca impulsar la sostenibilidad, así como los rendimientos de millones de pequeños caficultores del país.

Photo: Gemini

En Uganda, un grupo de científicos está desarrollando un innovador fertilizante derivado de desechos de piel animal para abordar el problema crítico del agotamiento del suelo en las fincas de café. Investigadores de la Kyambogo University están convirtiendo residuos de curtidurías locales en un hidrogel a base de colágeno diseñado para liberar nutrientes de manera inteligente, ofreciendo una solución potencial para mejorar la salud del suelo y mantener las cosechas futuras en una de las naciones productoras de café más importantes de África.

El café es un pilar fundamental de la economía de Uganda, ya que sustenta a una cifra estimada de entre 1.7 y 2.5 millones de pequeños agricultores, además de generar importantes ingresos por exportaciones. No obstante, la intensificación de la producción ha provocado una degradación generalizada del suelo, lo que pone en peligro el rendimiento de los cultivos y el sustento de los productores. El nuevo proyecto de fertilizantes pretende crear una solución de economía circular mediante el suprarreciclaje de los desechos de curtiduría, que suelen ser una fuente de contaminación, transformándolos en un insumo agrícola valioso.

La tecnología utiliza colágeno extraído del 80% de la piel animal que se descarta durante el procesamiento del cuero. Este colágeno forma un hidrogel enriquecido con nutrientes vegetales esenciales como nitrógeno, fósforo y potasio. Según el científico principal del proyecto, el fertilizante es «inteligente» porque puede detectar deficiencias en el suelo y liberar nutrientes específicos según sea necesario, reduciendo el desperdicio, así como la necesidad de aplicaciones repetidas. Los primeros ensayos han mostrado resultados positivos; los investigadores esperan tener un producto listo para el mercado a finales de 2026, con planes de abastecer eventualmente a agricultores de países vecinos.

Fuente: Barista Magazine

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