Una nueva revisión sistemática realizada por investigadores en Polonia indica que el consumo de cafeína puede alterar la calidad del sueño al cambiar los patrones eléctricos del cerebro, incluso si el tiempo total de sueño permanece inalterado. La investigación, publicada en la revista Nutrients, sugiere que la cafeína puede hacer que el sueño sea menos reparador de lo que se percibe subjetivamente.
El análisis sintetizó los resultados de 32 estudios en humanos que utilizaron electroencefalografía (EEG) para medir la actividad cerebral durante el sueño tras la ingesta de cafeína. Un hallazgo principal fue que la cafeína puede suprimir la actividad de ondas lentas, un marcador clave del sueño profundo y reparador, particularmente durante la primera parte de la noche. Los investigadores también observaron un aumento en los patrones de ondas cerebrales más rápidas, lo cual se asocia con un estado de sueño más ligero y menos reparador.
Una conclusión significativa de la revisión es la desconexión entre la percepción y la realidad fisiológica. En múltiples estudios, los participantes informaron sentir que habían dormido bien, mientras que los registros de EEG mostraron pruebas claras de interrupción del sueño. Esto sugiere que las personas podrían no ser conscientes de la reducción en la calidad del sueño. El efecto también fue pronunciado en el sueño de recuperación, donde la cafeína pareció dificultar la capacidad natural del cerebro para compensar la privación previa de sueño.