Una especie de café silvestre casi olvidada de África Occidental, Coffea stenophylla, está resurgiendo como un importante objeto de investigación y desarrollo para la industria cafetalera mundial. Liderados por el botánico Aaron Davis, los esfuerzos para reintroducir la especie están impulsados por su potencial para ofrecer resiliencia climática. La planta destaca por su capacidad para prosperar en condiciones más cálidas que C. arabica, al tiempo que produce un perfil de taza que ha sido comparado con los cafés de especialidad de alta calidad.
C. stenophylla se cultivó comercialmente hasta principios del siglo XX, pero cayó en el olvido; el último avistamiento silvestre documentado databa de la década de 1950. La especie fue redescubierta en un bosque de Sierra Leone en 2018 por un equipo que incluía a Davis, el investigador local Daniel Sarmu, además de Jeremy Haggar de la University of Greenwich. Un atributo clave de la especie es su tolerancia a temperaturas medias anuales de alrededor de 25°C, cifra significativamente superior al rango ideal para el Arabica, lo que la convierte en candidata para el cultivo en regiones afectadas por el aumento de las temperaturas globales.
Las muestras iniciales enviadas para su evaluación arrojaron resultados prometedores; un tostador de especialidad con sede en London describió el perfil de taza como comparable al de un Rwandan Red Bourbon de alta calidad. Estos hallazgos, publicados en un artículo científico de 2021, despertaron el interés de tostadores y comercializadores tanto para el cultivo directo como para programas de hibridación. A pesar de los desafíos en materia de financiación y escalabilidad, ya están en marcha programas piloto con decenas de agricultores en Sierra Leone, lo que señala la confianza continua de la industria en el futuro comercial de la stenophylla como un café de especialidad adaptado al clima.