Una nueva revisión académica de la investigación sobre la sostenibilidad del café entre 2000 y 2024 ha concluido que, si bien el volumen de estudios está aumentando, el campo sigue fragmentado. Investigadores de dos universidades italianas analizaron 137 publicaciones revisadas por pares para el estudio, que fue publicado en la revista Sustainable Futures, mapeando los temas clave e identificando lagunas significativas en el conocimiento actual.
El análisis encontró una marcada aceleración en la actividad de investigación a partir de finales de la década de 2010, atribuyéndola a factores como la inestabilidad climática, la creciente demanda de los consumidores de productos éticos y la aparición de tecnologías digitales. United States y Brazil fueron los países más representados en términos de producción de investigación institucional. La revisión también destacó la falta de investigación en regiones productoras de café clave, incluyendo Central America, East Africa y partes de Southeast Asia.
Se identificaron cuatro áreas principales de enfoque: el papel de las partes interesadas, la circularidad de los subproductos, el comportamiento del consumidor y la trazabilidad digital. La revisión señaló que, si bien la demanda de los consumidores de cafés certificados y trazables está remodelando la cadena de suministro, esto puede aumentar los costos para los pequeños agricultores. También señaló el importante potencial sin explotar de la reutilización de los subproductos del café, ya que, según se informa, más del 90% de los posos de café usados todavía se envían a los vertederos. Si bien tecnologías como el blockchain y el IoT ofrecen promesas para la trazabilidad, los autores subrayaron que las barreras prácticas, como el costo y la accesibilidad para los pequeños productores, dificultan su adopción generalizada.