Los mercados de futuros de café han registrado cuatro sesiones consecutivas de ganancias, con los precios en New York y London alcanzando máximos de varias semanas el 16 de junio. La tendencia al alza está impulsada por la ansiedad del mercado ante el clima adverso en Brasil, donde las fuertes lluvias fuera de temporada están interrumpiendo la cosecha de café en curso y aumentando la preocupación por la calidad del grano.
En el Intercontinental Exchange (ICE), el contrato de Arábica para entrega en septiembre subió un 2,3% para cerrar en 259,20 centavos por libra, su punto más alto en dos semanas. El contrato de Robusta para septiembre también experimentó una ligera ganancia, situándose en 3.529 dólares por tonelada. El movimiento del mercado coincide con los datos recientes del informe Commitment of Traders, que mostró que el sector especulativo no comercial cambió a una posición corta neta, lo que indica un cambio de sentimiento entre los inversores.
La principal preocupación es el impacto de la lluvia, potencialmente un efecto temprano del fenómeno de El Niño, en las regiones productoras de café de Brasil. Los informes de campo de zonas como South Minas Gerais indican que la recolección se ha detenido. Los agrónomos advierten que la humedad excesiva no solo provoca la caída de las cerezas maduras, lo que degrada su calidad, sino que también crea condiciones ideales para enfermedades fúngicas. La aplicación de fungicidas no es factible mientras la cosecha está en marcha, lo que agrava el riesgo para el cultivo mientras los modelos meteorológicos pronostican que las lluvias continuarán.